Consanguinidad y COI, explicados para criadores

Qué mide el coeficiente de consanguinidad, qué número sale en los cruces de siempre y cómo usarlo para decidir una pareja sin obsesionarse.

Qué es la consanguinidad

Dos aves son consanguíneas cuando comparten antepasados. Cuanto más cercano y más repetido sea ese antepasado común, más probable es que un pichón reciba la misma copia de un gen por parte de padre y de madre. Eso es lo que mide el coeficiente de consanguinidad, o COI: la probabilidad de que, para un gen cualquiera, las dos copias que lleva el pichón sean idénticas por descender del mismo antepasado.

Un COI del 0 % significa que padre y madre no comparten ningún antepasado conocido. Un 25 % significa que, de media, una de cada cuatro parejas de genes del pichón es idéntica por herencia.

Por qué importa en el aviario

La consanguinidad no es buena ni mala por sí misma: es una herramienta. Fija caracteres (una mutación, un tipo, un color) porque hace homocigotos a los pichones, y por eso se usa en la cría selectiva. Pero fija lo bueno y lo malo por igual: los genes recesivos perjudiciales que un ave lleva «escondidos» en una sola copia salen a la luz cuando el pichón recibe dos copias iguales. En la práctica se nota en menor fertilidad, puestas con más huevos claros, pichones que no prosperan, menor tamaño o menos vigor. Es lo que se llama depresión consanguínea.

Cómo se calcula

Aviryo usa la fórmula de Wright, que es la misma que emplean los libros de genealogía de cualquier especie. Para cada antepasado que aparece a la vez en la línea del padre y en la de la madre, se cuenta cuántas generaciones hay desde el pichón hasta ese antepasado por cada lado, y se suma una aportación que se reduce a la mitad por cada generación. Si ese antepasado era a su vez consanguíneo, su aportación se corrige al alza.

Lo importante no es la fórmula, sino dos consecuencias prácticas: cuanto más atrás esté el antepasado común, menos pesa; y cuantas más veces aparezca, más pesa. Un bisabuelo repetido cuatro veces puede sumar más que un abuelo que aparece una.

Los números de los cruces habituales

Para padres que no sean consanguíneos entre sí, el pichón sale con:

CruceCOI del pichón
Padre con hija, o madre con hijo25 %
Hermanos completos25 %
Medio hermanos (solo un padre en común)12,5 %
Abuelo con nieta12,5 %
Tío con sobrina12,5 %
Primos hermanos6,25 %
Primos segundos1,56 %

Estos valores se acumulan: si repites cruces cerrados en una línea durante varias generaciones, el COI sube cada vez, aunque cada cruce por separado parezca moderado.

Lo que Mendel explica y lo que no

Las tablas de Mendel dicen qué proporción de pichones saldrá con una mutación concreta cuando conoces los genes de los padres: son perfectas para el color y las mutaciones. El COI responde a otra pregunta: cuánto se parecen genéticamente los padres en todo lo demás, incluidos los genes que nadie ve. Por eso una pareja puede ser ideal por mutación y mala por consanguinidad, o al revés.

Cómo usarlo para decidir

  • Por debajo del 6 % no suele dar problemas. Es el terreno de los primos y de los antepasados lejanos.
  • Entre el 6 % y el 12,5 % es consanguinidad moderada: útil para fijar un tipo o una mutación si la línea es sana, vigilando fertilidad y vigor de los pichones.
  • Del 12,5 % al 25 % es consanguinidad alta: cruces de abuelo-nieta, medio hermanos, padre-hija. Solo con animales muy buenos y sin defectos conocidos, y no repetido generación tras generación.
  • Más del 25 % es lo que se obtiene al cerrar una línea varias veces. Es territorio para líneas muy controladas, y el momento de «abrir sangre».

«Abrir sangre» es traer un ave sin parentesco con tu línea. El COI de esa primera generación baja de golpe, y luego vuelves a cerrar sobre los mejores descendientes. Es el ritmo habitual de una línea de concurso: dos o tres generaciones cerrando, una abriendo.

Un aviso honesto sobre el número

El COI solo cuenta los antepasados que están registrados. Si una genealogía llega hasta los abuelos y para, el cálculo asume que más atrás no hay parentesco, y eso casi nunca es verdad en líneas cerradas. Por eso Aviryo te indica con cuántas generaciones completas se ha hecho el cálculo: con tres o cuatro generaciones bien registradas, el número es fiable para decidir; con una, es solo una pista.

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